El hombro

16/10/2018

El hombro es una articulación relativamente simple, muy móvil pero naturalmente inestable. Las patologías del hombro, ya sean debidas a un traumatismo o al desgaste, pueden afectar las articulaciones, los tendones o los nervios. Afectan particularmente al deportista.

El hombro incluye la articulación glenohumeral (entre el hueso del omóplato y el húmero) y la articulación acromioclavicular (entre la clavícula y el acromion, la “punta” del hombro). También implica varios músculos que convergen en el “manguito rotador”, un conjunto de tendones situado en el húmero. 

Las patologías traumáticas del hombro 

Proceden a menudo de un choque directo o de una caída en el marco de una actividad deportiva o de un accidente de la vía pública. El esguince acromioclavicular es una distensión de los ligamentos en la punta del hombro. La luxación es una pérdida de contacto brutal entre las superficies articulares del hombro (habitualmente la articulación glenohumeral) que genera lesiones en los ligamentos, tendones y la cápsula. El deportista es el más comúnmente afectado, a raíz de una caída sobre la mano. La recolocación del hombro (reducción de la luxación) debe efectuarse rápidamente. La fractura del hombro concierne más bien a la clavícula en el paciente joven, y más bien al húmero en el paciente de más edad. El traumatismo puede acompañarse de una deformación y de un hematoma en el hombro. 

Todas estas afecciones son muy dolorosas e impiden el movimiento. Son tratadas con reposo, la toma de medicamentos antiinflamatorios y la inmovilización del hombro por varias semanas (“brazo en cabestrillo”). En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía. Tras la inmovilización, se establece una rehabilitación ortopédica progresiva rápidamente para evitar las rigideces.

Las patologías inflamatorias y degenerativas

El hombro puede sufrir inflamaciones como la tendinitis del manguito, cuando los tendones se frotan en el acromion. El dolor puede impedir dormir y limita los movimientos. 

Con el envejecimiento, la acumulación de microtraumatismos deportivos o los movimientos repetitivos pueden dañarse elementos del hombro. La artrosis del hombro corresponde así al desgaste del cartílago de la cabeza del húmero (y del omóplato en algunos casos). Causa dolores, rigideces y crujidos. 

La ruptura del manguito rotador concierne a uno de los tendones del manguito. Produce fuertes dolores y una pérdida de fuerza en el brazo.  

Analgésicos, antiinflamatorios y quinesiterapia forman parte de los tratamientos propuestos en estas patologías.